El autismo es parte de nuestra identidad
Las personas autistas no tenemos autismo, el autismo no es una enfermedad o un trastorno, una condición que se adquiera a lo largo del ciclo vital y pueda remitir, es una condición con la que se nace y se muere
El autismo es una expresión de la diversidad neurológica humana, es una expresión de vida divergente
Es un neurotipo minoritario que nos hace diferentes, simplemente diferentes, ni mejores ni peores
No existe ningún déficit, ni en la comunicación social, ni en la expresión emocional, ni en la comunicación no verbal; existe una forma diferente de comunicarse
Eso es lo que dicen manuales creados no sólo por la industria farmacéutica, cuyo único interés es ganar dinero a costa de la salud del ser humano; sino creados por un neurotipo mayoritario que no refleja con precisión ni lo que es el autismo ni lo que el autismo necesita
Una descripción del autismo puede y debe ser hecha por autistas, también por neurotípicos, pero no puede excluir ni a la comunidad autista, ni a investigadores autistas El problema no es el autismo, el problema es que lo que sabemos de autismo hoy, ha sido, mayormente, creado por un neurotipo distinto al nuestro
De allí se deriva la sintomatología ansiosa, depresiva y traumática que pueda existir
Afortunadamente, somos cada vez más los autistas que nos graduamos en Psicología y, con ello, tenemos la posibilidad de investigar o realizar clínica del autismo desde el autismo
No se trata de encasillarse en una etiqueta o romantizar una condición, sino de darnos el espacio y vida que merecemos
Porque un autista merece una vida autista, una madre autista merece una maternidad autista, un infante autista merece una infancia autista, una literatura científica autista merece investigadores autistas
Aunque aun queda mucho por hacer y muchos profesionales siguen tratando el autismo como un trastorno, en base a manuales con intereses y desfasados, y con resultados que ya se ha comprobado que generan trauma, como el ABA clásico basado en castigos; el movimiento de la neurodiversidad, en todas sus facetas, va ganando y seguirá ganando terreno
Hoy la palabra neurodiversidad y neurodivergencia no existen en la universidad, existen las palabras trastornos y TEA; pero llegarán
El autismo es tan antiguo como la historia de la humanidad, como lo es la necesidad del modelo biomédico de ver un déficit en todo, para rápidamente etiquetar y medicalizar
Más allá de una etiqueta hay un ser humano, un ser humano divergente que experimenta la vida de otra manera y que no necesita que lo arreglen o lo vuelvan «normal»
Necesita que se comprenda su condición y se le brinden los apoyos necesarios para que su calidad de vida sea la mejor posible



